
El consumo de "fabes", que se remonta en Asturias desde el siglo XVI, ha dado lugar a uno de los platos regionales más típicos de la historia universal y su difusión es tan grande que ha pasado a formar parte de la gastronomía española más reconocida por méritos propios. Considerándose un plato típicamente invernal y de importante volumen calórico capaz de hartar al más insaciable de los comensales, es sabido por todo el mundo, sus irremediables efectos secundarios de orden “desaerofágico” tan desagradables como inoportunos. Pues bien, para aliviar en cierto modo la situación de flatulencia y distensión abdominal tras la ingesta de tan exquisito manjar asturiano, invito a escuchar la siguiente versión bajo la batuta de uno de los más grandes directores de todos los tiempos, Leonard Bernstein, delimitando el punto culminante en el minuto 1' 09'', que marcará sin duda un antes un después en el devenir del desarrollo cultural gastronómico-musical.













