
Hoy he recibido una llamada de Vodafone. Una señorita, cuya voz me hacía sospechar que no era precisamente de Getafe, me notifica que soy un cliente gold-vip pues he sido fiel a la compañía desde hace 10 años sin morosidad. El premio, poder llamar a todos los fijos nacionales las 24 horas del día por solo 1 céntimo el minuto, sin cuota de alta por el servicio contratado y solamente el abono de 1€ a la semana (4 € al mes) de gasto adicional en concepto de mantenimiento del servicio.
Y la conversación transcurre:
Yo: creo que ya tengo ese servicio a partir de las 18 horas en mi contrato actual.
Señorita: Si señor, pero ahora Vodafone le ofrece el servicio las 24 horas con el que disfrutará de entre un 20 y un 25 por ciento de descuento mensual en su factura.
Yo: Pero, si el mes que viene decido no llamar nunca más a ningún fijo desde mi móvil ¿Dónde está realmente la oferta?
Señorita: Gracias por confiar en vodafone. pi, pi, pi, pi… (se corta la comunicación).
Estoy seguro de que falló la cobertura... y que en breve, Vodafone se pondrá en contacto conmigo para premiar mi fidelidad, como procede, mediante una nueva oferta que les hará perder dinero con toda seguridad, pero, a cambio, atrapará la confianza de mi persona para con una empresa que solamente mira por el bien del cliente en todo momento, hasta el punto de abonar sueldos millonarios a cientos de operarios en todo el mundo que se estrujan el cerebro día tras día en pro del beneficio del consumidor.
Qué buena gente, a pesar de la crisis… ¿cuál será mi próxima oferta?



