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25 de julio de 2010

¿Copa o vaso? (17)



El Concierto para Piano y Orquesta en la menor de Edvard Grieg es sin duda una de sus obras más representativas y que ha dado lugar a multitud de diferentes versiones a lo largo de la historia. La que les propongo a continuación no es la que mejor se escucha, pero si una de mis favoritas en la que Arthur Rubinstein de la mano de André Previn hace una exhibición de majestuosidad, sobriedad y maestría ante el piano con la sencillez que le caracteriza.





En la siguiente versión, Cesc Fàbregas reencarnado en Richard Clayderman expone una versión del concierto cuanto menos peculiar. Los momentos culminantes que se suceden son incontables pero merece la pena resaltar entre el minuto 1’ 57’’ y el 2’ 30‘’ el derroche de técnica mediante un vertiginoso despliegue de octavas y arropado de cadencias al puro y expedito estilo más lisztiano.





Pero si alguien pensaba que ya lo había visto todo, lo que viene a continuación delimita un antes y un después en el devenir de la enseñanza pianística, retomando el prehistórico método de la pelota de tenis para favorecer la correcta posición de la muñeca. En este caso, bien acompañada por un gorro de halloween que ayuda notablemente a asumir el momento con el humor que procede para no asesinar a sangre fría al profesor de la criatura.





Claro que este alumno no siguió los consejos de la pelotita…





21 de marzo de 2010

¿Copa o vaso? (16)




La chica de Ipanema, popular y hermosa canción de bossa nova compuesta en 1962 por el compositor, pianista y guitarrista brasileño Antonio Carlos Jobim, es sin duda una de las más pegadizas y conocidas de su repertorio. El guitarrista Jim Greninger, además de ser el primero invitado por la Julliard School en Nueva York, debutar en el Carnegie Hall y estudiar con el mismísimo Andrés Segovia, viene haciendo las delicias de sus seguidores con interpretaciones como ésta.





Pero cuando un instrumento como la guitarra cae en manos de alguien que se ha tomado doce chupitos de anís el mono antes de desayunar, o de quien simplemente porta pabellones auditivos en lugar de oído a ambos lados de la cabeza, las consecuencias pueden llegar tan desastrosas como impredecibles. La siguiente versión es muestra evidente de ello donde el “ejecutor” consigue alcanzar un punto culminante de lirismo poético, como mandan los cánones, en el minuto 4’ 18’’ y cuya magia consigue mantener durante unos gloriosos segundos elevando la expresividad a sus cotas más altas y sublimes.





Aunque si podemos considerar a Arnold Schönberg como a uno de los principales artífices de la desintegración de las funciones tonales en la música, el individuo que viene a continuación termina de machacarlas y pisotearlas en su totalidad, aunque, eso sí, de un modo cuanto menos inapropiado. Conseguir ver el video completo -yo aún no he podido- podría considerarse de una auténtica machada.



22 de diciembre de 2009

¿Copa o Vaso? (15) Especial Navidad




Indudablemente existe un antes y un después en el mundo de la interpretación musical tras el éxito cosechado en la gala del siguiente video por todos los que intervinieron en ella, comenzando por Raphael y su célebre versión del villancico “PPPPRRROPOPOMMMPÓN”, cuanto menos singular. En esta ocasión, arropado por dos coros mixtos a ambos lados del escenario, una de sus componentes destaca sobre el resto (como si le acabasen de pisar un juanete) brindándo en bandeja al maestro la entrada del villancico. El punto culminante como mandan los cánones en el minuto 1’ 45’’ y el resto no tiene desperdicio, destacando especialmente el baile final al puro estilo Karate Kid y algo de Break dance que precede a la locura desenfrenada del público en forma de aplausos.




Pero cuando en lugar de estar concentrado en cantar se está pendiente de repasar la lista de la compra, sucede lo que le ocurrió al siguiente grupo coral. El individuo del jersey de rayas, cuya voluptuosa e interminable ceja le delata, emite en el minuto 1’ 17’’ un sonido cuanto menos sospechoso. Estamos ante un caso en el que el nombre del grupo hace honor sin duda a la calidad del resultado interpretativo. ¡¡¡O se está a cantar, o se está a la compra!!!




Ahora sí, la siguiente versión del villancico supera todo lo acontecido en las anteriores. El arreglo para coro y orquesta reducida no se sabe si es de José Bono o de Cristiano Ronaldo, pero, en cualquier caso, se apoya fundamentalmente en el viento metal mediante una trompa que se acaba de tomar tres chupitos de María Brizard con hielo y dos trompetas que acaban de jugar un kinito a vida o muerte. El punto culminante, sin lugar a duda, se produce en el minuto 1’ 32’’ cuando a uno de los trompetas se le cae la sordina al suelo, saliendo del paso con especial maestría.




Y para dejar buen sabor de boca volvemos a una versión célebre a cappella de Raphael, convirtiendo el copa o vaso de hoy en una presentación cíclica del que es y sigue siendo uno de los cánticos más populares de las navidades. Señores, les dejo con el “PPPPRRROPOPOMMMPÓN” en una de sus versiones como no se ha vuelto a ver nada parecido desde que a Paul Gasol le regalaron el Karaoke.

¡¡¡¡PPRRAVOOOOOO, PPPPPRRRAVOOOOO!!!!!

6 de noviembre de 2009

¿Copa o vaso? (14)




Existe un antes y un después en la historia de la evolución del piano que no tiene nada que ver con Bartolomeo Cristofori, y ese fue el día sin duda en el que Vladimir Horowitz puso en pie a la Casa Blanca al inicio de un recital irrumpiendo con los acordes del himno americano. Les dejo con este momento histórico que no tiene desperdicio.





De entre todas las versiones que han podido surgir desde entonces, he querido restacar una muy singular para Bate de beisbol eléctrico.




Pero la pregunta que se han formulado miles de historiadores posteriores al legendario recital de Horowitz, es si el arreglo del himno corresponde al mismísimo Rachmaninov o es simplemente una leyenda, pero hoy, aquí, en la tortilla de patata, tenemos el privilegio de comprobar cuáles fueron los orígenes de tal inspiración a través del siguiente video.

En el memorable arreglo que viene a continuación, el intérptete despoja literalmente al piano, quedando la tonalidad totalmente definida en el acorde del segundo 10’’ y es en el segundo 26’’ donde podemos constatar con certeza que el pianista va a tomar ciertos riesgos en la ejecución. Hubiera afirmado rotundamente que el punto culminante se sitúa en el minuto 1’ 13’’ pero lo mejor está por llegar. La segunda mitad del arreglo consiste en una variación que eleva las posibilidades técnicas del piano a sus más altas cotas, y salvo un pequeño percance con la nota DO en el minuto 2’ 03’’ donde casi tienen que llamar a la asociación “Salvemos al DO”, el pianista, en un alarde de técnica brutal, esquematiza de manera ejemplar en el minuto 2’ 11’’ la ejecución de varias octavas desplegadas al más puro estilo Kárate Kid, concluyendo de este modo con un si bemol, poderoso, como mandan los cánones del desarrollo de la tensión.

12 de octubre de 2009

Recordando a "Copa o vaso"



Después del aluvión de chorradas que se han sucedido en el blog durante los últimos días gracias a la carnaza de la prensa del corazón, es la hora de retomar la senda de la lógica y de la cordura para que la tortilla de patata regrese por los fueros de sus inicios. Evidentemente, si este blog no fuese sin ánimo de lucro, serían perfectos estos "temitas" para captar lectores hambrientos y sedientos de carroña televisiva, pero como no es ese el objetivo, me lo tendré que trabajar un poco más. De lo contrario sería demasiado fácil.
Así pues, es el momento de recordar a los más antiguos y fieles seguidores del blog el significado de "Copa o vaso", y para los mas nuevos, sirva la explicación a modo de preludio para la buena comprensión de futuros posts, que los habrá. Y por ello he creido necesario presentar de nuevo la entrada del 17 de enero donde se explica el asunto con claridad meridiana.

Es evidente que la presencia de un buen vino para acompañar nuestra mesa es cometido fundamental. Sin embargo, a veces olvidamos que lo es menos la elección adecuada de la copa donde vamos a servirlo. Según los grandes catadores, la copa de vino debe tener unas características apropiadas para que pueda transmitirnos de forma exitosa todas sus cualidades. Debe tener las curvas en el lugar idóneo y el fondo redondeado que ayude a airear el vino desarrollando todo su aroma apropiadamente. El cristal, además de fino, debe ser liso e incoloro para ver con nitidez la calidad de las tonalidades. Y su tamaño debe ser generoso provocando una amalgama de sensaciones, tanto en boca como en nariz, permitiendo al vino desprender sus mejores aromas que equilibran el poder tánico y regusto a madera. De este modo, igual de absurdo sería servir un don Simón en una copa de tales características como presentar un buen crianza en vaso de plástico.

¿A dónde quiero llegar con todo esto? Pues bien, lo mismo ocurre con la música. Compruebo a diario con mis alumnos a quienes pregunto si han escuchado alguna versión de las obras que interpretan y, cuando milagrosamente lo han hecho, les pido el nombre del interprete respondiendome con cara de susto: “no sé, un señor, creo…”. Y es así de sencillo, no es igual quién sea el mediador de hacer llegar al oyente la obra musical. El buen vino necesita de buena copa que permita potenciar y realzar sus cualidades. La obra maestra, requiere un gran intérprete o gran orquesta que, a través de su calidad técnica o buen director, sepa transmitir la esencia de la obra, aquello que no está escrito en la partitura.

Por ello quiero exponer a modo de ejemplo los siguientes videos donde de presenta un vino de reserva –vendimia seleccionada- (Et in Spriritum Sanctum de la Misa en si menor de J. S. Bach) servido en diferentes habitáculos.

1. Gran reserva servido en copa ancha de cristal de Bohemia (Munich Bach Orquestra de la mano de Karl Richter y el barítono Hermann Prey).






2. Gran reserva servido en un vaso de plástico. Podemos comprobar cómo el órgano, a través de una reducción orquestal singular, acompaña al cantante…en el sentimiento, mientras una de las oyentes mira atónitamente hacia atrás hasta que decide ir a llamar a Seguridad.


Ver video



3. Y este video es, sencillamente, una botella gran reserva que se ha caído y partido en mil pedazos antes de ser servido en una copa común.