28 de febrero de 2010

Exámen de percusión




En el siguiente video podemos ver a un alumno en el exámen de acceso a primero de Enseñanzas Profesionales, vulgarmente conocido como el paso de grado, en la expecialidad de percusión. Al final no pasó la prueba porque solo llevaba una obra -la que interpreta en el video- cuando debería haber presentado dos, según los mínimos exigibles expuestos en los criterios de evaluación de la programación recientemente revisada por el departamento de teoría al no haberse reunido el de percusión por causas ajenas,... al mismo. El tribunal -de cuyo Conservatorio aún se desconoce el nombre y compuesto por un especialista en viento, uno en cuerda y un bedel- le instó a que se estudiase otra para la convocatoria del año próximo.

22 de febrero de 2010

¿Música o negocio?



Ha llegado a mi correo este artículo, y me he visto en la obligación de colocarlo en la tortilla de patata. No tiene desperdicio.

"Queridos Rosario Flores, Tamara, Alejandro Sanz, David Demaría, Antonio Carmona, Chenoa, Ramoncín... y un largo etcétera de hipócritas autodenominados "músicos" vividores al amparo de la SGAE :

Lo que llamáis vosotros "piratería" y que se corresponde más bien a una especie de "contrabando de música", se da cuando una o varias personas se lucra personalmente, sin pagar derechos de autor ni impuestos, valiéndose del trabajo de otros.

Las personas que descargamos música de internet para escucharla en nuestro ordenador, en nuestro iPod o en nuestro coche no somos piratas, ni contrabandistas de nada. No nos lucramos con vuestro trabajo, aunque no paguemos la media de 18-21 euros que cuestan vuestros CDs de mierda con 10-13 canciones (salvo en recopilatorios). Lo que sí hacemos desde hace tiempo es pagar una de las conexiones de banda ancha más caras que hay en territorio occidental y el puñetero canon por cada CD virgen que compramos, lo usemos para grabar música o no.

Y ahora os voy a contar la vida de un músico de los de verdad:
"Érase una vez un chico llamado Pablo. El papá de Pablo era tenor profesional en un coro profesional, de modo que nació en un ambiente muy musical. A los cinco años empezó a estudiar solfeo con su padre. Como el papá de Pablo vio que tenía maña con el solfeo, lo matriculó en el Conservatorio Profesional de Música a los siete años. El instrumento que eligió Pablo fue el piano.

La carrera de piano, desde el grado elemental hasta la finalización del grado superior, dura una media de quince años.

Quince años de compaginar la educación primaria, y posteriormente la secundaria, con las clases en el conservatorio. Quince años de salir de un centro de estudios para meterse en otro. Quince años de terminar de hacer los deberes y estudiar para los exámenes a medianoche. Quince años de acostumbrarse a dormir seis horas. Quince años de tocar el piano de dos a tres horas cada día. Quince años de tener que renunciar a salidas a la discoteca, excursiones al campo o noches de parranda por tener el doble de responsabilidades que un chaval normal. Quince años de muchos fines de semana en casa preparándose las obras, estudiándose las partituras. Quince años de trabajo intenso, entrega, compromiso, dedicación y sacrificio.

Con todo eso, Pablo obtuvo el graduado superior de piano a los veintitrés años. Ya había estado dando recitales en escuelas, talleres de piano, casas culturales de pueblos de su región, etc. Los periódicos locales hablaban maravillas de su virtuosismo. Y comenzaron a pagarle por sus clases en los cursos de verano y por sus conciertos de música en auditorios un poco más importantes.. Y reunió el dinero suficiente para irse al Real Conservatorio de la Haya durante un año a estudiar con los mejores. Porque en este desgraciado país es lo que tiene que hacer un músico de los de verdad si quiere dedicarse a la música de la de verdad: salir fuera a buscar a los mejores.

Volvió a los veintiocho años, después de un año yendo de masterclass en masterclass. Y gracias a su tesón y su talento, obtuvo contratos para actuar por Europa. Tardó otro año más en comenzar a dar conciertos en las grandes salas de música de Alemania, Francia, Italia... Y a los treinta años actuó por primera vez en Estados Unidos y Canadá.

Su esfuerzo constante, su trabajo diario, su formación, su entrega, su amor por la música, le llevó a ser uno de los más grandes. Y vivió de su piano durante toda su vida porque se tomó cada concierto de la misma manera que el primer recital que dio a los veinte años frente a su conservatorio."

Los Pablos que hay por el mundo, y son muchos, se indignan cuando salís vosotros, musicuchos de pacotilla, reclamando dinero por la música como algo vuestro. Los Pablos no se manifiestan con pancartas si no para reclamar fondos para sus conservatorios, becas para sus estudios, para que no sea necesario abandonar su país, su familia y amigos para poder granjearse un futuro profesional digno. Los Pablos que terminan viviendo de la música les importa un carajo si el CD en el que grabaron el Concierto nº 1 de Tchaikovsky cuesta en las tiendas un 50% menos de lo que vale la última mierda de El Canto del Loco.

Porque esos Pablos no viven de las ventas de los discos en donde graban las grandes obras de la historia de la música, de la música de la de verdad. Esos Pablos viven de los conciertos con que deleitan a los aficionados que pagan una entrada para sentirlos en directo.
No como vosotros, panda de necios. Menos quejarse y más currarse los directos. Mirad como no está entre vosotros Manolo García. Ni los que en verdad se toman la música en serio.

Que os den a todos...."

5 de febrero de 2010

Con D. Centenario



Qué mejor modo de celebrar la entrada nº 100 de la tortilla de patata protagonizando un emotivo homenaje al fiel e incansable amigo a la vez que detractor de tantos y tantos millones de personas: El preservativo.

Y por supuesto, siempre con humor.


30 de enero de 2010

Reflexión musical



Casi siempre solemos elegir en la vida el camino más sencillo, el que nos exige menor esfuerzo. Pero, sin embargo, ¿Porqué no escoger alguna vez el más difícil, aunque solamente sea por probarlo? Quizás encontremos al recorrerlo alguna música que nos haga sonreir…

20 de enero de 2010

Lubina PPS



Quiero dar un consejo a todos los amantes del deporte, en particular del futbol, para ver sin problemas el partido de los sábados. Y cuando digo ver sin problemas no me estoy refiriendo al contrato de Gol Tv o canal Plus, sino ¡a la mujer! Si bien es cierto que no es el caso de la mía -como podrán comprobar más adelante- no puedo por menos que ofrecer en la tortilla de patata la solución perfecta a aquellos amigos que tuvieran que sobrellevar ciertas tiranteces a la hora de tomar el sofá la tarde del sábado frente a la pantalla, en lugar de ir al cine, a pasear o a las rebajas como seguramente posaría sobre la consciencia de cualquier cónyuge modelo.

Pues bien, el plan se resume en dos simples pasos:


1. Preparar el martes o miércoles una lubina a la plancha tal y como se indica en la foto con unas sopitas de ajo.

2. Decirle a la mujer que te apetece mucho otra lubina para cenar el sábado, de modo que tenga que comenzar a prepararlo justamente una hora y media antes del comienzo del partido.

Obviamente, buen partido con cervecita y manjar tan apreciado requieren un buen colofón de fiesta en honor a la lubina PPS, que no es “Power Point Solutions” sino “Para Preparar el Sabadete…”

¡Feliz 2010!

…y que no falte la salud ni el humor.

11 de enero de 2010

Jumping Pictures



Quiero hacer un homenaje a mi alumno y amigo Borja Santos Porras, quien seguramente tendrá a bien incluir esta foto en uno de sus blog, excelente, Jumping pictures.

9 de enero de 2010

5 de enero de 2010

Un par de pistas

Por si alguien aún no ha adivinado el jeroglífico de la entrada anterior, ahí les dejo una pequeña ayudita...





30 de diciembre de 2009

Indisposición navideña




Estoy viendo la gala El mejor disco del año en la primera de Televisión Española y me están dando ganas de vomitar. Mira que le dije a mi madre que no pusiera demasiado vino blanco en las almejas...