14 de julio de 2009

Intrigante curiosidad


A todos los lectores masculinos de este blog, ¿Se han preguntado alguna vez que ocurriría si se decidiesen sorprender a su cónyuge al regresar del trabajo un martes cualquiera a la hora de la cena con unos champiñones al aroma de ajo tostado rellenos de foie y corazones crujientes de jamón ibérico de bellota acorralados por una patatitas caseras de la abuela seguido de un generoso bonito fresco del norte a la plancha regado con ajitos, perejil fresco y un leve aroma de vinagre de Módena, junto un postre sugerente?






10 comentarios:

  1. Qué rico!

    No soy hombre pero soy mujer y sé que el camino hacia el corazón es a través del estómago!

    ResponderEliminar
  2. Todo eso engorda. Y el postre, más...

    ResponderEliminar
  3. Aunque no sea hombre , me queda claro que el postre lo dice todo , no ?
    ;-)
    Bon appetit !!

    ResponderEliminar
  4. Yo me desmayaría y luego ya veríamos....

    gracias por seguir mi blog.

    saludos

    ResponderEliminar
  5. No leo contestación-masculina alguna...!!??
    como mujer te diré que con este menú se tiene asegurada la conquista: la introducción es sugerente y sorpresiva, el desarrollo de la cena es espectacular y, el pre-desenlace, minimalista, conductor hacia el "clímax" final, asegurado con esta magnífica cena.
    Después, con el regusto final de tanto sabor y
    ¿Habrá algún hombre capaz de elaborarla?


    un abrazote

    ResponderEliminar
  6. Pues si mi parja me deleitase con unos platos como los que prsentas...¡¡¡estaria encanatda!!!
    Gracias por seguir mi blog, te agrego a direciones y te sigo :)
    Un saludo Luis.

    ResponderEliminar
  7. Pues monsieur, la mitad de ellos por lo menos, y dado su comportamiento habitual, serían tomados por locos. Y por lo mismo de no ser exactamente su costumbre, seguro que no resultaba comestible el preparado. Pero la intencion es lo que cuenta.

    Un saludo

    ResponderEliminar